Gustavo Bueno y las izquierdas

Published on 08/24,2008

He criticado muchas veces la idea de que Don Pelayo fuese el primer Rey de una supuesta España allá por el siglo VIII, especialmente por la separación y aparición de posteriores reinos en la zona astur-leonesa hasta la Edad Media, así como las diferentes coronas que componían la Península. Esta crítica es sostenida por numerosos historiadores, que interpretan la Historia desde posiciones ajenas a ideologías o convergencias políticas.

Hoy 24 de agosto aparecía en el diario La Nueva España de Asturias un artículo de Gustavo Bueno, filósofo, ensayista y Catedrático de la Universidad de Oviedo. El título rezaba «Covadonga, el punto de partida de la "España española"», y enseguida despertó en mí la curiosidad, dada la trayectoria del filósofo en las corrientes izquierdistas del país (Ver aquí).

            Sin embargo, para acercarnos mejor al artículo es necesario ponernos brevemente en antecedentes para con el autor, como bien explica el Profesor Tierno Galván en su Introducción a Del Espíritu de las Leyes de Montesquieu en su edición de Alianza (2003). 

            Fundador de la revista El Basilisco, Gustavo Bueno ha sido un defensor de valores que se atribuyen a la izquierda, aunque él mismo critica la separación nítida entre izquierdas y derechas, dado que comparten ciertos valores dentro de sus diferentes dimensiones. Estas críticas le han llevado a que algunos lo acusen de conservador, de haber hecho un giro a la derecha o de estar en la «(...) línea de moda de los arrepentidos, que es muy propia de la izquierda.» (Ramón Cotarelo en una dura crítica).   

            Entre los textos y obras que he leído, destacaría el libro "El mito de la izquierda", curiosamente publicado, entre otros, por Zeta, así como una serie de artículos que me parecen muy interesantes. El artículo que creo resume mejor su concepción de la izquierda y la idea de nación es "En torno al concepto de «izquierda política»" (Ver edición digital) . En él podemos encontrar fragmentos tan clarificadores como los siguientes:

- «La Constitución de 1812 es el «punto oficial» de ruptura de España con el Antiguo Régimen y, por consiguiente, el momento de referencia, según nuestras premisas, para poder hablar sin anacronismo (...) de izquierdas o de derechas españolas.»

- «La izquierda, según sus valores de primera generación, tendríamos que buscarla, como hemos dicho, en el ámbito de la «izquierda napoleónica», en la España representada por los«afrancesados»; la derecha estaba representada, en primer lugar, por los «patriotas» anti-napoleónicos. Pero en la medida en la cual los constitucionalistas de Cádiz, aun enfrentados con los afrancesados, subordinaron su enfrentamiento a ellos a la Constitución de una nueva Nación soberana, oponiéndose a los absolutistas, incluso a los que combatían en las guerrillas, comenzaron a encarnar también valores de la izquierda de primera generación.» (Cursivas mías)

- «La Constitución del 12 se redacta, de hecho, en gran medida, a título de refundición de las tradiciones de los reinos de Castilla o de Aragón, del Fuero juzgo, de las Partidas o del Ordenamiento de Alcalá, &c., como explícitamente podemos constatarlo leyendo el Discurso preliminar escrito por Argüelles. Se ha subrayado muchas veces, además, cómo la Constitución de Cádiz fue modelo, no sólo de la Constitución de Portugal y de la de Italia, sino también de las constituciones de las Repúblicas americanas»

- «Una atención especial habrá que prestar a los años del «sexenio revolucionario», porque es entonces cuando los términos izquierda y derecha se hacen explícitos en el Parlamento, y porque aparecen asociados precisamente a los valores de la izquierda de la «tercera generación», propios de la I Internacional (la izquierda «proletaria», a diferencia de la «izquierda burguesa», parecía más preocupada por el inter-nacionalismo que por el nacionalismo)»

- «El periodo decisivo para la investigación de las izquierdas españolas es el que transcurre entre la constitución 1876 y la constitución de 1978. Un «bloque de izquierdas» se constituyó en 1909, frente al maurismo. Pero, en general, es durante este siglo cuando se irán diferenciando las distintas Ideas de España adscribibles a alguna forma de izquierda, a alguna familia de sus valores. Y será a raíz del 98, la fecha simbólica del final del Imperio español, cuando la discusión nacional «sobre España» alcanzará su clímax.»

De su lectura resulta muy claro ver que se identifica con una corriente casi Orteguiana de la izquierda, tal vez liberal o socialdemócrata, en la que se piensa en un ámbito de actuación y desarrollo más amplio que la nación o la nacionalidad, especialmente en el contexto capitalista actual. Por tanto, se enfrenta a las corrientes izquierdistas que en la Transición mantuvieron su oposición al centralismo franquista, defendiendo fórmulas federalistas anti-centralistas hasta nuestros días.

Tras esta breve introducción, se insertan mejor en su contexto las declaraciones que recoge el diario asturiano en su edición de hoy, que contiene frases como las siguientes:

- «La batalla de Covadonga, fue el punto de partida de la «España española» -como algo distinto de la Hispania romana o de la Hispania visigoda-. El punto de partida de una España llamada además a desbordar los mismos límites peninsulares de las Hispanias antiguas, para extenderse por todo el mundo, y dar lugar al español, como «lengua del Imperio», y todo lo que ella envuelve. Una España de la que en nuestros días muchos de los pueblos y naciones étnicas que se conformaron políticamente en torbellino de ese oleaje reniegan, llenos de odio precisamente contra la lengua española, llegando incluso a prohibir su uso desde su «dominio autonómico», que conciben como el primer paso para un Estado federado, no se sabe bien si con Francia, con Inglaterra o acaso con Alemania.»

- «Hasta tal punto llega la estolidez de algunos nacionaliegos celtistas y republicanos que se atreven a proclamar su defensa de Covadonga como una pieza central de este «paraíso natural» ahistórico mediante el cual pretenden redefinir al Principado de Asturias, como «mandato constitucional», olvidando por ejemplo que si Asturias recibe hoy la denominación de «principado» no es tanto por razón de los antecedentes de don Pelayo o de Covadonga, sino por razón de sus consecuentes, a saber, el Reino de Castilla y León, sólo desde el cual, a partir del siglo XIV, se hizo posible hablar del Principado de Asturias.»

Como podemos ver, el primer párrafo recoge una crítica al Estado Autonómico y la supuesta prohibición del castellano como primer paso para un Estado federado, que critica de una forma semejante a la que actualmente lleva a cabo UPyD.

Por su parte, en el segundo párrafo Bueno quiere conservar el carácter cultural e histórico de Covadonga -tal vez dándole un énfasis muy subjetivo a lo largo de todo el artículo- frente a los que él llama «nacionaliegos celtistas y republicanos», que sólo defienden el carácter natural del paraje.

Vemos, pues, que las izquierdas no constituyen un bloque y que existen muchos matices dentro de esta corriente ideológica en nuestro país, del mismo modo que no es ninguna incongruencia defender unos valores que también comparte una parte de la derecha. La simplificación es la que realmente perjudica la discusión, así como el sistema electoral y, por supuesto, los medios de comunicación.


Actualización de 04 de septiembre

Ha aparecido en la prensa de Asturias y algunos medios digitales la opinión de Bueno acerca de la intención del Juez Garzón de censar los desaparecidos en la Guerra Civil. Tilda al Juez de tener "complejo de Jesucristo para juzgar a los vivos y a los muertos" y cree una sucia estrategia querer relacionar al PP y al franquismo. Lamentables declaraciones que suponen una diferencia más con respecto a otras tendencias de la izquierda. 


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One Response to Gustavo Bueno y las izquierdas



  1. Visit Juan

    Estupenda lectura.



  2. Visit Agripa

    No te has enterado del todo. Gustavo Bueno tampoco es socialdemócrata, su socialismo nada tiene que ver con el de Zapatero. Y en lo que dice de Garzón lleva razón, de lamentable nada. Lo lamentable es que se resucite la guerra civil y el franquismo sólo cuando el PSOE necesita votos. ¿Por qué no lo hizo Felipe? Reflexiona.



  3. Visit Eli

    Hola Agripa, gracias por comentar. No considero que Bueno sea socialdemócrata, si es que hubiera una definición clara de qué es ser socialdemócrata. Sí lo inserto en una corriente de la izquierda, después de leer varias obras y artículos suyos.

    Respecto del Juez Garzón hay muchas materias que convergen en el procedimiento abierto, y creo que puede discutirse sobre todas ellas. Respecto a la imposición de penas a los fascistas fallecidos, coincidiremos en que es una aberración y una antijuridicidad. Sobre la exigencia de responsabilidades por unos crímenes que jurídicamente, a nivel estatal e internacional, se encuentran vigentes, la lógica obliga a que se tomen las medidas pertinentes para ponerles fin, ¿no crees?

    No opino que se resucite la Guerra Civil, sino que se lleva a cabo la acción jurisdiccional que no fueron capaces de afrontar los constituyentes, entre ellos fascistas reconvertidos. Si hubo un golpe de Estado contra un régimen constitucional, régimen que fue apoyado por la mayoría de españoles con su derecho a la libertad de opinión (al contrario que en el fascismo franquista), la justicia tiene el deber de actuar para aclarar los supuestos de hecho, enjuiciar y sentar jurisprudencia al respecto. Sea el Juez Garzón o cualquier otro menos ególatra. Aquí sí que se podrían poner de acuerdo un iusnaturalista y un positivista, porque se violó el pactum subiectionis de la República, positivada en la Constitución y su normativa (hay publicado un libro de Manuel Ramírez sobre ella del CEPC).

    Y no creo que beneficie demasiado al PSOE, sino que la tergiversación y las medias verdades que se emiten en los medios de comunicación y los "enteradillos" distorsionan tanto la realidad de los hechos que terminan por aburrir a la gente, que finalmente se aleja de todo eso. Los manipuladores interesados que remiten a sentimientos y recuerdos encontrados para evocar la Guerra Civil debieran informarse mejor acerca del mundo jurídico, y dejarse de superficialidades.

    Un saludo y, de nuevo, gracias.