Un blog muy muy caro
Como recién llegado, la blogosfera me da muchas veces la impresión de ser un territorio sin ley, sin regulación aparente que controle las opiniones personales más vejatorias o perjudiciales para terceros. Este carácter de alegalidad no lo convertiría -aunque pueda pensarse- en la panacea de la libertad, sino en un ámbito de expresión donde (aún) no rigen normas que responsabilicen ciertas actitudes y puede inducirse a la comisión de actos ilícitos o vulnerar los derechos fundamentales de otros.
Es por ello que Julio Alonso podría convertirse en el primer blogger en recibir una sanción por injurias, al recibir la denuncia por la vía civil de la SGAE en la que se le acusa de haberse hecho eco en 2004 de la campaña de bombing en Google, para influir en los motores de búsqueda en internet y asociar la palabra ladrones con SGAE. Se le responsabiliza de sus entradas personales, así como de los comentarios de los visitantes, que él mismo puede administrar y moderar.
Personalmente, me resulta muy dudoso que llamar ladrones a la SGAE sea una injuria, pero visto el poder realmente fáctico de esta Sociedad, podrían inclinar la balanza de la justicia a su favor. El chivo expiatorio en el que se convertiría Alonso, podría tener consecuencias para el diputado de ERC Joan Puig.
Si el juez admite a trámite la demanda de la SGAE, sería consecuente que Air Berlin denunciase al diputado catalán por injurias, violación del derecho al honor, y muchas otras acusaciones. Al no actuar como parlamentario, sino de manera personal en su blog, no cabría para él la inmunidad parlamentaria del Art. 71 de la Constitución, ante las acusaciones de nazi o Air Goebbels, vertidas en varias de sus entradas contra la compañía alemana. Asimismo, podría no considerarse delito flagrante las acusaciones de Puig y no incurrir en una causa penal por su condición de diputado.
La dificultad estribaría en demostrar las acusaciones contra Puig, ya que la entrada del blog puede ser suprimida en cualquier momento por el autor, así como los comentarios. Alonso se ha mantenido coherente en su postura y mantiene la entrada que le ha causado la denuncia. Del mismo modo, Puig conserva hasta ahora las entradas de su blog, que también podrían provocar causas judiciales. El siguiente paso está en manos de Air Berlin y su delegación en España, que han hecho lo correcto al denunciar a Puig ante la Unión Europea y sería deseable que impusieran una pena económica e inhabilitaran al diputado.
Actualización del 3 de julio
Finalmente, el blogger Julio Alonso, ha sido condenado a una multa de 9.000 euros. Ver noticia aquí. Espero que la justicia actúe también contra el diputado Joan Puig y, además de imponerle una multa mucho mayor -como cargo público de representación-, le inhabiliten para ejercer la política.