Politología y mass media

Published on 05/22,2008

Ciertas personas dudan que la Ciencia Política constituya realmente una ciencia, es decir, que cuente con un método científico, con teorías demostrables a través de métodos y fórmulas empíricas, o con clasificaciones universalmente válidas de los elementos que en ella se estudian. Tal vez fuese más conveniente denominarla Politología, no sólo porque su carácter etimológico comprenda conceptos como el de politeia y el de logos, sino más bien como prudente respuesta al positivismo (análogo al de la Sociología en el XIX) que tuvo lugar principalmente en la segunda mitad del siglo XX.

La evolución de los estudios sobre la política y la administración ha permitido grandes avances y progresos, que siguen siendo materia de investigación de muchos intelectuales, aunque existan discrepancias de hacia dónde va la ciencia política y de si existe o no una crisis. El poder, el Estado, los regímenes políticos, las transiciones o las teorías de las democracias son elementos que podrían definirse como «espirituales» (siguiendo a Kelsen al hablar del Estado), es decir, que no son entes naturales, «reales en sí», racionalmente observables, ni mucho menos homogéneos. Por su parte, el estudio de los sistemas electorales, la participación y la representación política -referidos, por tanto, al espacio de lo público- son materias que suscitan gran interés y que acumulan una creciente bibliografía.

Pero hay que reconocer que el interés que despiertan estas materias en las generaciones preuniversitarias es escaso; incluso en Universidades tan extensas como el Estudi General de Valencia se vienen implantando desde hace pocos años. Otra de las causas puede encontrarse en que el Derecho cubre los conocimientos mínimos sobre estos temas, y tiene muchas más aplicaciones prácticas y laborales. Es por ello que los politólogos aprenden una parte del Derecho Administrativo, Constitucional e Internacional, básico para comprender el poder público.

De todo esto podría pensarse que la Ciencia Política tiene una funcionalidad limitada, dirigida a participar en los partidos políticos o a formar parte de la Administración Pública, y poca cosa más.  Sin embargo, no es tanto así.

Los medios de comunicación de masas (mass media), que algunos intelectuales han denominado "el cuarto poder" (además del Legislativo, Ejecutivo y Judicial), gracias a su poder de creación de opinión pública, constituyen un terreno en el que el politólogo podría desarrollar su labor de analista, planteando hipótesis, categorías y propuestas de mejora. Sin embargo, los mass media mantienen la hegemonía del periodista, del comentarista político, que poco conoce de jurídica o de politología, pero de todo habla.

Resulta frecuente que en mesas de tertulia, bien radiofónicas, bien televisivas, aparezcan periodistas parciales es decir, alineados en un bando determinado, que tan sólo plantean su visión personal, limitada por tanto, sin dejar espacio a expertos en el mundo del Derecho, ni a politólogos. La falta de lógica en el planteamiento de las cuestiones lleva a que los malos entendidos y las falacias formen la snowball, que va haciéndose cada vez más y más grande, incidiendo sobre la opinión de quienes los escuchan. El mismo Giovanni Sartori hace mención de ello cuando dice que actualmente la "conversación" no es la correcta, porque mucha gente sin auctoritas maneja la opinión pública (SARTORI en Teoría de la democracia, Volumen 2).

Resulta evidente que este adoctrinamiento de las masas es un problema del siglo XX, con el que hay que convivir, pero no por ello es la única vía posible. El mantenimiento de las estructuras mediáticas de poder favorece la desafección y el aburrimiento de la política, e incide en la forma de actuar de los políticos, que actúan en gran medida de cara a la galería.

De esta manera me gustaría plantear la necesidad de mejora de la situación de los politólogos, especialmente de cara a los medios de comunicación  no escritos, en los que predominan periodistas-informadores, algunas veces sectarios, y muchas veces desconocedores de los aspectos constitucionales y teóricos de las noticias que comentan, algo que perjudica a la masa sociológica que los escucha y crea una opinión sesgada.


Article en PDF


Trackback URL

http://bloc.balearweb.net/trackback.php?id=51383

Leave a Reply


One Response to Politología y mass media