El (aún) Partit Socialista del País Valencià se encuentra en un proceso de cambio que parece nunca llegar a su fin. Tras las sucesivas crisis electorales en las generales y las autonómicas, acompañadas por conflictos entre las familias internas, el PSPV celebrará el próximo mes su XI Congreso Nacional. El principal objetivo del Congreso será encontrar un líder capaz de ofrecer una alternativa al President Camps (PP), dejando atrás la época sombría de la gestora y la incertidumbre acerca del futuro.
Sin embargo, entre los principales puntos que van a tratarse en el Congreso, se recoge en la Ponencia Marco la voluntad de sustituir la denominación «Partit Socialista del País Valencià» por «Partit Socialista de la Comunitat Valenciana». Para algunos socialistas resulta una incongruencia la actual denominación con respecto al modelo autonómico de la Comunitat y apuntan que «un partido político con vocación de gobierno no puede aferrarse a un imaginario particular -la representación que nos hacemos del mundo- que no se corresponde con el de la sociedad que aspira a persuadir y ganar para sus apuestas» (apartado 30, cursivas mías).
Muchos miembros del partido en la Comunitat se oponen al cambio de denominación, considerándola una manipulación desde Madrid a través de Leire Pajín, José Blanco, y José Luis Rodríguez Zapatero en último término. Sin embargo, para otros socialistas la denominación ocupa un segundo plano frente a la necesidad de cerrar filas alrededor del nuevo candidato a presidir la Generalitat.
Tal y como recoge Martín Cubas en su Working Paper, el nacionalismo (o regionalismo) en la Comunitat Valenciana presenta modelos alternativos, y respecto a la denominación de País Valencià comenta:
«(...) existe una minoría social y electoral que apoya las que consideramos tesis "fusterianas clásicas"; es decir, piensan que la Comunidad Valenciana se debe denominar País Valenciano formando parte de unos hipotéticos Países Catalanes (...). Electoralmente -como explicaremos- esta posición identitaria es de carácter transversal, esto es: formada principalmente por votantes de eupv, erc-erpc y, en menor medida, del pspv-psoe.» (p. 5)
En el cuadro que presenta en la página 6 del mismo documento, se recoge que el PSPV ha pasado de defender tesis fusterianas clásicas entre 1.975 y 1.982, a defender posturas que denomina "Constitucionalistas o Estatutarias" entre 1.982 y 2006. Por tanto, el cambio en la denominación no presentaría nada nuevo, sino que respondería a una estrategia electoral para atraer votos de indecisos que no comparten la idea de País Valencià, o que no conocen la historia de la formación a finales de los años 70 y principios de los 80.
En esa época, el catalán Ernest Lluch fue uno de los principales impulsores de su creación, y sus ideas acerca de los Països Catalans dan apoyo a las tesis de Martín Cubas acerca del fusterianismo del PSPV. Sin embargo, los procesos estatutarios de 1.982 y la reforma de 2006 han llevado a un cambio en las tesis mayoritarias del PSPV a este respecto, y ahora deciden replantearse la conveniencia de seguir utilizando la denominación ante el electorado y también frente a partidos regionalistas, de quienes intentarán atraer votos reafirmándose en ese carácter transversal de la identidad regional.
Sin duda, el proceso de elección del candidato resultará muy interesante, así como el posicionamiento de las bases y los cuadros ante temas como la denominación del Partido, las relaciones con Madrid y el desarrollo del Estatut.
Actualización del 19 de agosto
Visitando el archivo del blog de don Antoni Bennàsar, a quien suelo leer con frecuencia, he encontrado referencias a lo que denomina "Batalla de València", que me parecen muy oportunas para este artículo. Aunque no comparta algunos de sus argumentos me parece un gran profesional y una persona con reflexiones muy claras acerca de su pensamiento.
Actualización del martes 26 de agosto
He encontrado un artículo de opinión del escritor Joan Garí en el diario Público, en la edición del día 20 de agosto. Plantea una postura claramente favorable a mantener la denominación "País Valencià", con una concepción del Fusterianismo (o Postfusterianismo) diferente de la que le atribuye el profesor Martín. Se puede consultar en el siguiente enlace.