Bustelo y las izquierdas
La obra de un pensador de izquierdas constituye su carta de presentación, su ideario, sus fundamentos teóricos. Las críticas a su obra son especialmente importantes, porque permiten perfilar las tesis, corregir algún error, o tenerlas en cuenta para posibles réplicas. Estos días vuelvo a releer a un gran Filósofo del Derecho, como Norberto Bobbio, iuspositivista que recibió innumerables críticas a lo largo de su vida y obra, algunas de las cuales le merecieron comentarios cargados de contenido. Sin ningún pudor se reconocía de izquierdas, en la que su militancia transitó cronológicamente hasta una izquierda moderada o socialdemócrata.
Curiosamente, hoy 27 de agosto aparece en El País un artículo de Don Francisco Bustelo, una figura parecida a grandes rasgos con Bobbio, dada su militancia en las izquierdas (en PSOE y en IU) y su defensa del progreso, desde la Dictadura hasta nuestros días. El título del texto, "Divagaciones sobre los Juegos Olímpicos" puede parecer uno de tantos artículos críticos con el comunismo chino, pero va mucho más allá.
Para conocer con algo más de detalle la figura de Bustelo, he añadido a los artículos que tenía recortados y guardados, algunos de los que he considerado de más interés. Así, por ejemplo, he visto que comparte con un sector de la izquierda, con el cual me identifico, la defensa de la libre expresión popular independentista, referida al País Vasco, pero extensible a cualquier otro territorio. En un extracto de su artículo Fanatismo (05-01-2007) expone:
- «El independentismo es una posición tan respetable como cualquier otra. Aunque sea una afirmación que escandaliza sobremanera a quienes creen en la sagrada unidad de la patria, un concepto, a decir verdad, que es eminentemente histórico y no tiene nada de sagrado, ese independentismo, en el País Vasco o en cualquier otro lugar del mundo, si consigue un apoyo mayoritario cualificado, tendrá que ser escuchado, pues así lo exige la democracia.»
En temas como la laicidad y el laicismo (se refiere curiosamente a Bobbio), comenta unos artículos de pensadores e intelectuales como Peces-Barba, y acaba por defender el laicismo, no como activismo contra la Iglesia, sino como mecanismo para conseguir la laicidad. Puede verse en su artículo Laicismo (04-10-2007).
Más recientemente publicó un artículo general, con el título De política y economía (23-07-08) y al referirse a los funerales de Estado, se plantea irónicamente:
- «Si, Dios no lo quiera, fallecieran Rodríguez Zapatero o Felipe González, ambos agnósticos convictos y confesos, ¿habría, vistos los precedentes, que hacerles un funeral religioso, llamado de Estado, con catedral, cardenal y homilía?»
Algunas de las críticas que he encontrado en las páginas del diario fueron protagonizadas por Félix de Azúa, uno de los primigenios firmantes del Manifiesto de UPyD, y don Francisco Frutos, que le acusó de anticomunismo grosero por sus críticas a IU, después de haber formado parte de la misma.
Ahora que hemos trazado un pequeño esbozo de la izquierda que defiende Bustelo, podemos resaltar algunos aspectos de su artículo de hoy. En primer lugar, desde una visión cultural y económica, destaca el peso que China tendrá en el mundo y el fin de la arrogancia occidental, en fragmentos como el siguiente:
- «Una de las cosas que cambiarán con lo que está ocurriendo en China es que tendrá que acabarse la arrogancia de Occidente, derivada de haber ejercido la hegemonía mundial durante 500 años y que había vuelto a resurgir después del colapso de la Unión Soviética.»
Aprovechando el fin de los Juegos Olímpicos y la vulneración flagrante de los Derechos Humanos en China, arremete contra la injerencia de los jueces españoles en la política interna del país, recordando que en España no hubo purgas militares, ni políticas como en Argentina. Menciona a Fraga en unos fragmentos muy interesantes:
- «Ese afán de nuestros jueces de perseguir esas infracciones a lo largo y lo ancho del universo mundo estaría más justificada si no fuera España un país donde hace relativamente poco y durante casi 40 años hubo una vulneración continua de los derechos humanos, con el hecho tan peculiar de que nunca se ha procesado a nadie, ni a una sola persona, por tal motivo.»
- «¿Por qué unos ministros chinos tendrían que responder ante la justicia española y el señor Fraga, para poner un ejemplo, nunca tuvo que hacerlo, a pesar de haber ordenado una represión con víctimas mortales contra unos pacíficos huelguistas, haber avalado el cumplimiento de penas capitales y haber sido un decidido partidario de la dictadura? Sí, ya sé que Fraga apoyó la transición, defendió luego la democracia y hoy es incluso partidario de que la derecha se centre y prescinda de cualquier extremismo. Pero, entonces, ¿por qué no dejar tranquilos a los Fragas chinos para que hagan su propia transición?»
Podría retomarse el debate de si en España era necesario o viable una purga y enjuiciamiento de los militares franquistas. Para Bustelo se deduce del texto que no hubiera sido posible por la fuerza que aún tenía el Régimen. Sin embargo, como ocurre en Argentina tras la nulidad de la Obediencia Debida y del Punto Final, ¿sería posible en España? ¿Qué juez encabezaría este proceso? ¿En qué beneficiaría esto 30 años después de la Constitución?. En este caso creo que llegarían demasiado tarde y la Ley de la Memoria Histórica ya cumple a grandes rasgos la función reparadora.
Vemos de nuevo que en las izquierdas existen matices muy claros y diferenciados, algo que enriquece el debate, pero se limita a nivel representativo en beneficio de la gobernabilidad y de la jerarquía interna de algunos partidos.




